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![\includegraphics[width=4.5cm,clip]{takeuchi.eps}](img1.png) |
El
2 de dicembre de 2005,
en el auditorio Alfonso López Pumarejo de la Universidad
Nacional de
Colombia en Bogotá, el rector de la Universidad Nacional de
Colombia,
Ramón Fayad Nafah, el presidente de la Academia Colombiana de
Ciencias
Exactas Físcas y Naturales, Moises Wasserman Lerner, y su Junta
Directiva, y el presidente de la Sociedad Colombiana de
Matemáticas,
Carlos Montenegro Escobar, rindieron homenaje a la vida y obra del
fundador de la revista Matemáticas: Enseñanza
Universitaria, ilustre
profesor Yu Takeuchi, con motivo del lanzamiento de su libro Sucesiones
recurrentes. |
Para la ocasión, el profesor Ivan Castro Chadid
pronució estas palabras que la revista se complace en
transcribir.
Me ha correspondido el grato honor de presentar ante ustedes una
semblanza del profesor Yu Takeuchi. Hablar de alguien que ha tenido
tanta influencia en la formación de muchos matemáticos
colombianos y de
su efecto multiplicador es algo muy delicado porque es probable que me
quede corto ya que son muchas las enseñanzas que nos ha dado no
sólo en
la cátedra, en el aula de clase, sino fundamentalmente a
través de su
ejemplo de vida; como bien lo dijo Albert Einstein:
Dar ejemplo no es la principal manera de influir sobre los
demás; es la única manera.
El profesor Takeuchi nació en Tokio en 1927, en su infancia
conoció la
segunda guerra mundial y el posterior periodo de posguerra y como
consecuencia de ello tuvo que pasar necesidades y aprender a resistir
los embates de la adversidad, posiblemente estas limitaciones
contribuyeron a templar su carácter y forjar esa voluntad que
tanto lo
caracteriza.
Estudió en la Universidad Imperial de Tokio donde obtuvo el
título de
científico con especialidad en Física Teórica,
recibiendo también la
licenciatura de primera categoría de educación secundaria
y
bachillerato; además hizo estudios de postgrado en la
Universidad
Nacional de Bogotá siendo el primer egresado de dicho programa.
Llegó a la Universidad Nacional en 1959 con otros tres
profesores
japoneses contratados para fortalecer la matemática en esta
institución
Desde sus inicios empezó a realizar una muy fecunda labor
matemática
así como también en pro de la matemática siendo
esta última labor
posiblemente la más difícil ya que como sostenía
Ralph P. Boas:
Hacer matemática es diversión, lo que si es
difícil es hacer por la matemática.
La no existencia de las condiciones ideales para realizar su labor,
jamás fue un obstáculo para el cumplimiento de sus
propósitos: él escribía, organizaba,
corregía, pasaba en limpio, financiaba la edición,
editaba, cargaba, almacenaba, era el mensajero, distribuía y
jamás se doblegaba ante los obstáculos; por el contrario,
daba la impresión que entre más grande fuese el reto
mayor era el interés que le generaba. Recurría a su
imaginación para inventarse salidas ingeniosas ante los
problemas con un extraordinario sentido práctico. Al año
de estar en Colombia ya hablaba español y a los dos años
lo escribía. El Dr. Carlos Ruiz con quién escribió
un libro de ecuaciones diferenciales en 1962 cuenta al respecto:
Yo
fui alumno en 1960 del profesor Takeuchi en un curso de Ecuaciones
diferenciales; cuando él me propuso al año siguiente que
escribiéramos
un libro sobre ese tema, estuve de acuerdo y fue así como
empezamos a
trabajar. Todos los días nos encontrábamos en la
cafetería a las 11 de
la mañana. y nos hacíamos en una mesita pequeña
que allí había y
empezábamos a escribir; teníamos que presentar un informe
periódico al
Doctor Arturo Ramírez Montúfar, Rector de la Universidad
Nacional,
quien tenía una gran experiencia en el tema y además
estaba muy
interesado en que se escribiera un libro de ecuaciones diferenciales
para ingeniería. El profesor Takeuchi tomaba nota de las
observaciones
del doctor Ramírez y por las noches escribía lo que se
había hecho en
el día con una letra muy clara para presentarlo la mañana
siguiente. Un
año después habíamos concluido el texto, el
profesor Takeuchi lo envió
al Japón y allá lo imprimieron.
Por otras fuentes nos enteramos que el libro lo enviaron por barco
hasta Buenaventura y de allí lo trajeron por vía
terrestre hasta Bogotá. Vale la pena aclarar que él mismo
financió, como lo hizo con sus otras publicaciones, todos los
gastos y después vendió los ejemplares a un precio muy
inferior al de los costos de producción. En realidad esto era lo
que hacía con sus publicaciones como el mismo lo manifestaba:
Escribía textos para todo el mundo, buscando la
popularización de la matemática.
Usualmente, estos libros estaban integrados por 60 parágrafos,
de tal forma que cada parágrafo corresponde a una lección
de una hora de clase, adaptándolo a la distribución
semestral de las materias y el criterio que lo guiaba de acuerdo a sus
propias palabras era el siguiente:
Hoy en día cuando el tiempo parece acortarse y los
campos de investigación son cada vez mayores, se hacen
necesarios libros prácticos, económicamente al alcance de
todos, de buen nivel académico y con temas seleccionados
pensando en el futuro, que ayuden verdaderamente al estudiante. Textos
que llenan esas condiciones y necesidades son los que presento.
Además de la calidad, una de las ventajas que ofrecían
los libros del profesor Takeuchi, era su bajo precio el cual, como ya
lo dijimos, estaba en muchos casos por debajo de los costos de
producción; esto permitió que rápidamente se
fueran convirtiendo en los textos de matemáticas más
empleados en las universidades colombianas y aún en algunas del
exterior; recuerdo que en cierta ocasión el presidente de la
Confederación Latinoamericana de Matemática Educativa, el
Doctor Ricardo Cantoral, le dijo que él se consideraba como uno
de sus exalumnos porque había aprendido matemáticas en la
Universidad Autónoma de México, con sus libros.
Para cumplir con este objetivo consiguió una imprenta y en ella
editaba los textos en el garaje de su casa de Quinta Paredes contando
con la colaboración de su esposa. Además del libro de
Ecuaciones Diferenciales, que escribió conjuntamente con los
profesores Ruiz Salguero y Ramírez Montufar, también
publicó las siguientes obras:
| Algunas publicaciones del
profesor Takeuchi |
| Cálculo
Elemental, con Raúl Tobar, Alberto Medina y Jaime Malpica. |
Elementos del
Cálculo, con Ricardo Losada. |
| Cálculo
Diferencial e Introducción al Cálculo Integral. |
Teoría de
Funciones de Variable Compleja, con Rafael Suárez. |
| Cálculo II, con
Víctor Hugo Prieto. |
Cálculo III. |
| Sucesiones y Series
Tomo I. |
Sucesiones y Series
Tomo II. |
| Mecánica
Analítica I. |
Mecánica
Analítica II. |
| Integral de Lebesgue. |
Cálculo I, con
Víctor Albis. |
| Análisis
Matemático. |
Espacios de Hilbert. |
| Variable Compleja en
tres semanas. |
Ecuaciones
Diferenciales Parciales. |
| Conjuntos
Ordenados-Fundamentos de Análisis. |
Algunos Trucos Para
Resolver Problemas de las Series. |
| Sucesiones de Funciones
y Teoría de Distribución. |
Métodos
analíticos del Análisis No-Estándar. |
| Introducción al
Análisis No-Estándar I. |
Introducción a
la Mecánica Estadística. |
| Problemas de Sucesiones
y Cálculo. |
Temas Elementales de
Sucesiones. |
| Introducción al
Análisis Funcional. |
Algunos Temas de
Sucesiones. |
| Teoría de
Funciones No-Estándar. |
Análisis
No-Estándar II. |
| Sucesiones Recurrentes. |
Asia la
Matemática (seis tomos). |
| Análisis
Matemático de Varias Variables. |
|
Algunos de estos libros fueron tomados posteriormente
por la editorial Limusa-Trillas y publicados para los países de
habla
hispana. En relación con los artículos escritos por el
profesor
Takeuchi, se cree que hay alrededor de unos 86, entre ellos 46 de tipo
investigativo y 40 de tipo divulgativo. También escribió
alrededor de
unas veinte monografías para coloquios, congresos y seminarios.
Sería
un interesante trabajo de investigación el poder recopilar toda
la obra
del profesor Takeuchi, libros, monografías y artículos,
con el fin de
organizarla y clasificarla.
Con el propósito de estimular e impulsar la producción
matemática y
además ofrecer un medio de publicación de las
experiencias docentes e
investigativas de los profesores de matemáticas, creó en
1977 la
revista Matemática Enseñanza Universitaria;
también en este caso él
evaluaba, transcribía, corregía, editaba, cargaba,
financiaba y
distribuía. Para realizar esta importante tarea contó con
la valiosa
colaboración de la profesora Clara Rodríguez de
Takahashi. Todos los 42
números que publicó hasta Diciembre de 1987 fueron
entregados en forma
gratuita a los Departamentos de Matemáticas de muchas
universidades
colombianas. Una vez recibido un artículo él lo
hacía evaluar y si el
resultado era favorable, se publicaba. Esta revista
desempeñó un papel
muy importante en la formación matemática en Colombia
porque a través
de ella muchos matemáticos empezamos a romper el temor por
escribir;
además, se establecieron contactos, se identificaron intereses
y,
fundamentalmente, se creó comunidad matemática. Esta como
muchas otras
actividades desarrolladas por el profesor Takeuchi nos demuestran que
su acción no se limitó tan sólo al ámbito
de la Universidad Nacional,
sino que tuvo una importante proyección nacional. A partir de
1988
cedió los derechos editoriales a la Escuela Regional de
Matemáticas, la
cual continuo la publicación de esta importante revista. Cabe
anotar
que el profesor Takeuchi también dirigió la revista de
Matemáticas
Elementales, que posteriormente se convirtió en la Revista
Colombiana
de Matemáticas.
A finales de la década del cincuenta del siglo pasado se empieza
a
producir un hecho de importancia trascendental para el desarrollo de la
matemática del país; la carrera de Matemáticas de
la Universidad
Nacional, a través de sus profesores y estudiantes comienza a
ejercer
una significativa influencia en la enseñanza de la
matemática en las
universidades colombianas. Los alumnos de los cursos avanzados y sus
maestros se convierten en los profesores de matemáticas de
muchas de
las universidades públicas y privadas. Esta llamada
colonización
se inicia en los centros de educación superior de
Bogotá y
posteriormente se va proyectando por el resto del país. La labor
desarrollada por el profesor Takeuchi convirtiéndose en el
puente entre
las universidades colombianas y la Universidad Nacional fue de
extraordinaria importancia, ya que permitió extender la
influencia de
la matemática de la Universidad Nacional a la mayoría de
las
Universidades del país. Aunque la aceptación de los
matemáticos de la
Nacional en estas universidades fue buena, no dejaron de presentarse
celos profesionales por parte de algunos profesores con cierta
tradición, y es así como esgrimiendo el cálculo
integral como arma de
combate les pedían a estos jóvenes matemáticos
recién llegados, que
resolvieran alguna integral que requería en su desarrollo cierto
artificio bien extraño (que lógicamente pocas personas
conocían) para
poder de esta forma demostrar su superioridad. Es por esto que el
profesor Takeuchi dice:
Muchas de estas Universidades tenían su cacique, y
cada uno de ellos gozaba de su secreto profesional.
Afortunadamente la tradicional
astucia oriental del maestro,
sumada al hecho de que conoce muchos artificios para resolver
integrales, logró vencer nuestra ancestral
malicia
indígena. La presencia directa y aún indirecta del
profesor Takeuchi en la creación de programas de pregrado y
postgrado en matemáticas fue muy importante. Conjuntamente con
los ingenieros Peter Santamaría y Alfonso Ramírez Rivera,
creó en 1968 en la seccional de Medellín de la
Universidad Nacional, el primer programa de postgrado del país,
con el nombre de
Magíster en Ingeniería con
Especialidad en Matemáticas Aplicadas
y posteriormente, en 1969 conjuntamente con los profesores Peter
Santamaría, Darío Valencia y Alfonso Ramírez crean
la carrera de
Matemáticas en esta misma seccional. El profesor Takeuchi ha
sido
asesor y consultor de muchos otros programas de matemáticas del
país y
colaboró activamente en los programas de extensión a
nivel de postgrado
que estableció la Universidad Nacional en las décadas del
70 y 80 con
varias universidades de provincia.
Aunque el profesor Takeuchi nunca ha ocupado cargos directivos en las
universidades colombianas, su labor como: Animador, divulgador,
organizador, impulsador, promotor y expositor en congresos, coloquios
nacionales y regionales, seminarios y otros eventos de este tipo no
tiene precedentes en Colombia y a través de dichos eventos
contribuyó a
sembrar el interés en muchas partes del país por la
matemática. Esto lo
hizo sin discriminar entre universidades públicas o privadas. De
ahí el
merecido prestigio que le ha permitido granjearse la admiración
y el
cariño de la comunidad matemática nacional. Han sido
muchas las
demostraciones de afecto que ha tenido: recuerdo, por ejemplo, la
caravana que marchó por Valledupar al iniciarse un Coloquio en
el año
1997 organizada por los estudiantes de la Universidad Popular del Cesar
con el profesor Takeuchi a la cabeza con música y arengas
alusivas al
Maestro y de esta manera poco protocolaria y dentro del estilo que
caracteriza las manifestaciones de alegría de nuestra costa
norte, los
jóvenes del Cesar querían expresarle su admiración
y cariño.
Entre los eventos de los cuales él ha sido el principal
organizador
están:
- Segundo, Tercer y Cuarto Congresos Nacionales de
Matemáticas.
(Aunque parezca paradójico no hubo primer congreso por un error
de
cálculo del mismo profesor Takeuchi).
- Primer y Segundo Congreso de Matemáticas a nivel medio.
- Primero, Segundo, Cuarto, Quinto y Sexto Coloquios Nacionales de
Matemáticas.
También ha sido el iniciador y organizador de los siguientes
eventos:
- Seminarios de matemáticas de la Costa Norte.
- Coloquios regionales de matemáticas en Nariño.
- Coloquios Regionales de matemáticas en Santander.
- Eventos académicos de matemáticas en el Cauca.
Además ha participado como conferencista o ha dictado cursos en
casi
todos los congresos y coloquios que se han realizado en Colombia
así
como también en muchos del exterior. Groso modo se calcula que
ha sido
expositor en por lo menos 140 eventos de matemáticas.
Son muchas los sucesos que se pueden contar acerca de su actividad en
este tipo de eventos; en alguna ocasión dictando una conferencia
sobre
puntos de acumulación en la Universidad Pedagógica, llevo
una talega
llena de papel picado (confetti) y la lanzó por el aire para que
los
asistentes pudieran hacerse a la idea de lo que significa este concepto
matemático.
Su paciencia es ilimitada: por ejemplo, en algunos de los encuentros
sobre la Enseñanza del Cálculo, quien lo invitaba le
colocaba el título
a las conferencias que quería que dictara el Maestro y lo peor
es que
en más de una ocasión se le olvido informarle cuál
era el título, de
tal forma que el profesor Takeuchi solo se enteraba de qué iba a
hablar
el día anterior a la iniciación del evento, esto es:
cuando salía
publicado el programa. En la crisis de matemáticas de los
años 1973 y
1974 el profesor Takeuchi cubrió de su propio peculio la demanda
de
tiza y papel de la carrera de matemáticas.
Su acción docente es impecable, en sus cursos expone con
claridad y
precisión haciendo observar a sus alumnos las dificultades y
vericuetos
que pueden encontrar y a continuación les enseña los
caminos más
eficientes en la solución de un problema, lo cual demuestra que
prefiere la instrucción de sus discípulos a la
satisfacción que para
algunos docentes pueda producir el asombro de ellos. Es muy
hábil
resolviendo problemas, permanentemente está siendo consultado al
respecto e incluso algunos de sus discípulos que estaban
cursando el
doctorado en el exterior le enviaban problemas para que él se
los
resolviera.
También se puede decir de él que es astuto y muy
hábil, es así como por
ejemplo, cuando fue encargado de la presidencia de la Sociedad
Colombiana de Matemáticas en 1963, logró neutralizar a
los ingenieros
que se negaban a colaborar nombrándolos socios honorarios y de
esta
manera pasaron de opositores a promotores.
Una de las características que más lo identifican es que
entrega el
conocimiento sin ninguna restricción, no hay malicia, no hay
desconfianza, jamás falta a clase, jamás llega tarde, son
muchas las
anécdotas que se conocen al respecto, recuerdo que en alguna
ocasión en
el que el salón de clase se encontraba cerrado no tuvo
inconveniente
para entrar por una muy pequeña ventana y abrirlo; en otro
curso, ante
la ausencia de luz en el salón se presentaba en clase con una
bombilla
y cuando terminaba se la llevaba nuevamente, porque cuando la dejaba se
la robaban pero, observando cuidadosamente, descubrió la causa
que
hacía posible este delito y era que allí había una
mesa muy alta que
facilitaba la acción del o los ladrones de bombillas, de tal
forma que
retiró la mesa del salón y se solucionó el
problema. Jamás se presenta
a clase sin haber preparado en forma cuidadosa y metódica todo
lo que
tiene que hacer, es exigente pero a la vez profundamente respetuoso con
sus alumnos, con su aptitud docente allana el camino para que el
estudiante pueda captar esa belleza intrínseca que encierran los
procesos lógico-deductivos de la matemática
haciéndonos sentir el por
qué
la matemática es la poesía de las ideas
lógicas
como sostuvo Albert Einstein.
La carrera de Matemáticas de la Universidad Nacional, que
había surgido
en 1953 como fruto de la transformación que se hizo al programa
de
Licenciatura en Ciencias Matemáticas que venía
funcionando a partir de
1951, fue una de las grandes beneficiadas por la labor del profesor
Takeuchi; conjuntamente con el Dr. Alonso Takahashi hicieron del
Análisis Matemático la espina dorsal de la carrera, de
ahí que
posiblemente esta sea el área con mayor desarrollo que tiene la
carrera, su habilidad innata para conocer las capacidades de la gente
fue definitiva en la orientación de los alumnos ya que de esta
forma
los podía encausar y dirigir.
Un ejemplo elemental pero muy significativo del conocimiento que tiene
el profesor Takeuchi de nuestra psicología social, lo presenta
el
profesor Hernando Gómez Buendía en el libro ¿Para
Dónde va Colombia?
Publicado por TM-Editores y Colciencias, allí se afirma lo
siguiente:
El mejor sociólogo colombiano no es sociólogo
ni es colombiano. Es el
profesor Takeuchi, que enseñaba matemáticas avanzadas a
los ingenieros
en la Universidad Nacional por allá en los años sesenta.
Una vez le
preguntaron en televisión por qué su Japón natal,
que hace 50 años era
tan pobre como Colombia, nos llevaba ahora tanta ventaja.
Después de
pensarlo un momento, el profesor concluyó: mire, es que un
colombiano
es mucho más inteligente que un japonés; pero dos
japoneses son mucho
más inteligentes que dos colombianos.
Cuando varios de los primeros matemáticos fueron al
exterior con el fin de hacer sus estudios de postgrado o doctorado,
él
se echó la carrera a sus espaldas y logró con la
colaboración de
algunos profesores llevarla al alto nivel de desarrollo que
alcanzó. Es
muy difícil encontrar otra persona que haya dirigido mayor
cantidad de
tesis de pregrado y postgrado en matemáticas en Colombia; esa
valiosa
cantera de matemáticos de la Universidad Nacional que se han
destacado
a nivel nacional e internacional es un fiel reflejo de la calidad de
sus enseñanzas.
Sus primeros libros sobre sucesiones y series nos muestran su faceta
como investigador a tal punto que a nivel internacional es considerado
como uno de los matemáticos que más conoce sobre
sucesiones y series y
es consultado en esta área no sólo por estudiantes sino
también por
investigadores del prestigio de Mourad Ismael y Joaquín Bustos.
De su calidad humana pueden decirse muchas cosas; es un hombre generoso
y especialmente con el conocimiento, modesto, sencillo, sin
ínfulas de
grandeza, servicial, responsable, es tímido, no le gusta
figurar, tiene
un fino sentido del humor, las cosas muy ordenadas le incomodan
(posiblemente por esto se adaptó tanto a nuestro medio), se
compromete
profundamente con lo que hace, le gusta viajar, es un excelente
cocinero, quienes lo conocieron desde que llegó a Colombia
afirman que
es muy hábil manejando los palillos que utilizan en el
Japón para comer
y que es capaz de desgranar una mazorca con estos palillos y
recién
llegado andaba permanentemente con ellos.
Es constante, veraz y un trabajador incansable, a tal punto que a pesar
de estar pensionado desde hace diez y seis años, constantemente
esta
ofreciendo cursos ad-honoren en el Departamento de Matemáticas,
organizando seminarios, dictando conferencias y cursos en cuanto evento
se realiza, escribiendo libros y artículos y asesorando a todos
aquellos que lo consultan. No importan las incomodidades que tenga que
sufrir para cumplir con quienes se ha comprometido, de ahí que
se ha
recorrido gran parte del país en buses presentándose
aún en los
rincones más remotos para dictar cursos o conferencias
gratuitas. Su
fiel compañera, la señora Shizu, con la dulzura que la
caracteriza,
ubicada discretamente a su sombra, ha sido el principal soporte de su
fructífera obra, sus hijas e hijo su más grande
realización y sus
nietas su alegría y distracción.
De su vida social poco hay que decir, posiblemente el mayor logro al
respecto lo obtuvieron los estudiantes de la Universidad Francisco de
Paula Santander en Ocaña, cuando en un acto social al final de
un
coloquio resolvieron apostar que lograrían que este destacado
científico bailara. Aunque el Maestro se mostró reacio
para complacer a
los que estaban allí presentes pudo más la gracia, la
astucia y la
belleza de la mujer santandereana que el tesón y la
férrea voluntad del
profesor Takeuchi y no tuvo más remedio que bailar; en este caso
sí
triunfó la
malicia indígena sobre la reconocida
astucia
oriental
del maestro. A mi me parece, que todavía no ha sido posible que
reconozca su derrota, porque cuando le hablo de este tema él me
dice:
Todo invento suyo yo no comprometo.
El profesor Takeuchi ha recibido las siguientes distinciones
académicas:
- El primer Premio Nacional De Matemáticas.
- Profesor Emérito de la Universidad Nacional de Colombia.
- Miembro Correspondiente de la Academia Colombiana de Ciencias
Exactas Físicas y Naturales.
- Doctorado Honoris Causa de la Universidad Nacional de Colombia.
- Doctorado Honoris Causa de la Pontificia Universidad Javeriana.
- Profesor Hemérito de la Universidad Nacional.
- Profesor Honorario de la Universidad Popular del Cesar.
- Profesor Honorario de la Pontificia Universidad Javeriana.
- Socio Honorario de la Sociedad Colombiana de Matemáticas.
- Maestro Universitario de la Universidad Nacional.
- Tenencia de la Universidad Nacional.
- Gran Cruz José Rafael Farias de la Universidad de
Pamplona.
- Reconocimiento de la Facultad de Ciencias de la Universidad
Nacional seccional Medellín.
- Homenaje de Gratitud de la Universidad Industrial de Santander.
- Homenaje de Gratitud de la Universidad de Nariño.
- Homenaje de Gratitud de la Universidad del Cauca.
- Homenaje de Gratitud de la Universidad Francisco de Paula
Santander de Cúcuta.
- Homenaje de Gratitud de la Universidad Francisco de Paula
Santander de Ocaña.
- Homenaje de la Sociedad Boyacense de Matemáticas.
- Homenaje del Colegio de Boyacá.
- Reconocimiento de la Asociación Colombiana de Estudiantes
de Matemáticas.
- Reconocimiento de la Escuela Regional de Matemáticas.
- Reconocimiento de la Universidad Surcolombiana de Neiva.
- Maestro de Maestros de la Facultad de Ciencias de la Universidad
Nacional de Colombia.
Otra faceta que lo caracteriza, es la de sus famosas frases que para
muchos de sus discípulos han sido verdaderos axiomas que les han
servido de orientación y guía, entre ellas están:
La matemática se basa en contar.
A toda adversidad hay que sacarle el mejor provecho.
Lo mejor es ser profesor raso.
Refiriéndose a la forma como se gobierna este país dice:
aquí
el ciego es rey
Mi forma de actuar se debe a que combino la cultura oriental con la
malicia indígena, al fin y al cabo yo aprendí dos
culturas. Uno de los más prestigiosos discípulos del
profesor Takeuchi, Alfonso Castro Buitrago, al enterarse del homenaje
que se le estaba preparando al insigne maestro manifestó:
Qué bueno que exaltemos, voz en cuello, cuan grande
ha sido la contribución del profesor Takeuchi a Colombia, su
matemática, su ciencia, y por qué no a nosotros en
nuestra vida,
en particular esta última frase la escuché en las
múltiples
conversaciones que tuve con algunos de sus alumnos, ex-alumnos y
compañeros, lo que me permite corroborar la afirmación
hecha por el
profesor Francisco Caycedo:
El profesor Takeuchi le cambió para bien la vida a
mucha gente.
Resulta verdaderamente sorprendente que fuese una persona venida de tan
lejos quien nos mostrara, desde hace más de cuarenta y cinco
años y en una forma práctica, que la manera de lograr que
la semilla de la matemática germine en Colombia es a
través de la socialización de esta ciencia.
Sócrates al ungir a sus discípulos como maestros les
decía:
Eres maestro si tu voz es silencio y tu palabra ejemplo
Este es el mensaje que nos ha transmitido en forma implícita el
profesor Takeuchi a través de su vida que lo acreditan como
maestro ante la comunidad matemática mucho antes que lo
certificaran formalmente las instituciones académicas.
Jesús Hernando Pérez sostuvo en alguna de sus
conferencias, que uno de los problemas actuales en la formación
de los alumnos es que no les interesa ser como sus maestros; nosotros,
los que tuvimos el privilegio de ser alumnos del profesor Takeuchi
sí quisimos y queremos ser como él ya que este respetable
maestro al que estamos homenajeando hoy, no sólo nos
formó como matemáticos, nos enseño a entender,
sino muy especialmente nos mostró qué es y cuál es
el compromiso social que debe tener un matemático. La necesidad
de realizar este homenaje en honor al profesor Takeuchi radica en
nosotros, y no en él, pues al decir lo que llevamos en la mente
y en el corazón, sentimos el alivio y la satisfacción de
expresar nuestra gratitud y de hacer pública nuestra
admiración y aprecio por este insigne maestro. Profesor
Takeuchi, sea este el momento para poner en paz nuestra conciencia y
expresar solemnemente algo que desde hace muchos años quienes
nos beneficiamos con sus enseñanzas y su ejemplo hemos querido
decirle
¡Gracias Maestro!
Iván Castro Chadid
Profesor Titular
Pontificia Universidad Javeriana
Profesor Asociado
Universidad Nacional de Colombia
SU OPINION